top of page
Buscar

LA PIEL DEL PLANETA

  • Foto del escritor: María Rojas Pérez-Cejuela
    María Rojas Pérez-Cejuela
  • 13 oct 2020
  • 2 Min. de lectura

¿Por qué aún no nos hemos dado cuenta de que vivimos en un mundo rodeado de contaminación que nos provoca daños irreparables en la piel? ¿Realmente conocemos las grandes consecuencias que esto acarrea a largo plazo en nuestras vidas?


No nos estamos dando cuenta de que la naturaleza nos está devolviendo todo el daño que le hemos provocado durante este último siglo. Debemos de concienciarnos de una vez y, no solo cuidarnos a nosotros mismos sino entre todos, salvar al planeta. Pero para ello, debemos empezar por solucionar todos estos problemas físicos que nos crea el efecto contaminante del planeta.

Comencemos por algo tan básico e importante como un buen cuidado de nuestra piel, algo que nunca hemos tenido tan en cuenta como otros tipos de problemas entre ellos cualquier enfermedad grave, el cáncer… o sin ir más lejos, la situación sanitaria por la que estamos pasando, el Covid-19.


Ante este caos, el problema de la vitamina D nunca había sido tan necesario como hasta ahora. Durante los pasados meses de confinamiento la carencia de vitamina D en la sociedad ha estado presente debido a que no recibíamos la suficiente exposición a la luz solar que todos necesitamos. Esto puede conducir a una pérdida de densidad ósea, lo que puede llevar a sufrir osteoporosis y fracturas, a la vez que la aparición de otras enfermedades.


Si mirásemos con un microscopio cómo se perciben las partículas de contaminación pegadas al cutis, actuaríamos de inmediato en acudir a un dermatólogo especialista que nos recomendase lo mejor para nuestra piel ya que su palabra tiene más valor y confianza que la de cualquier médico al que acudirías en un hospital o la experiencia que hoy, un influencer que ha probado el producto te pueda llegar a dar.


Por lo tanto, al elegir la ayuda de un dermatólogo siempre nos va a llevar a una industria farmacéutica con cuya cadena de valor explicaríamos de la siguiente manera: la logística interna en la que se basa este negocio de salud es gestionar y almacenar productos de diferentes marcas, como en este caso para el cuidado de la piel lo serían Eucerin, Avene, Biotherm… Este sector a su vez, aumenta valor porque dispone de transporte de mercancías con proveedores certificados y productos de buena calidad lo que hace que aumente su valor. El nivel de ventas de una farmacia no tiende a disminuir porque cuando un cliente le es fiel a un producto recetado por su dermatólogo, no lo cambia, ya que preferimos ir a la farmacia antes que a cualquier tipo de supermercado que no te asegura el mismo valor. De este modo, para llegar aún más a sus clientes, solemos encontrarnos con un merchandaising de una marca determinada con el efecto antes y después de la que sería la crema perfecta para nuestra piel.




 
 
 

Comentarios


María Rojas Pérez- Cejuela 3º Periodismo

bottom of page